Hilo rojo.


No pensé tener que mentir cada vez que gustaba de alguien, bajaba mi cabeza y ahí termina nuestra historia, sin darme cuenta comencé a hacerlo de manera instintiva hasta casi impulsiva con casi toda la gente…solo para protegerme más. Me di cuenta de que, me sentía tan solo…como un ave perdida entre un montón de halcones violentos, en una ciudad en la cual debo romper mi cabeza para pasar en un lugar, obtener un lugar dentro de esta sociedad pero… ¿Quién me da amor? Es en realidad lo que estoy llamando. Busco de manera estúpida un lugar en un lugar vacío, no quiero un amor más de esos simples…Así comencé cada vez más a pensar en cosas negativas.
Luego, de manera consiente me metí en lo que soy yo supuesta mente pero ni si quiera eso…simplemente me hice una persona irreconocible para el ajeno.
Camino por la calle de siempre sin buscar nada, ni amistades ni peleas…solo caminar y llegar a mi casa, con las cosas mías de siempre. En la esquina espero a que cambie la luz  a verde para cruzar, miro hacia mi derecha y observo como esos autos pasan rápidos, camiones con carga, y me imagino que  luego llegan a sus casas con su familia, quizás le sirven el almuerzo  sus hijos mientras llega la madre cansada del trabajo…sonreí un poco, miro al frente cuando escucho el chirrido molesto que indica el hecho de poder seguir caminando “libremente”  por la calle. Apenas coloco un pie en la acera un auto pasa a una velocidad enorme  unos centímetros más de mi…y en esos centímetros…que estaban delante de mi…había una chica preciosa, una chica que quizás espere desde que nací, desde que mis amores fueron arrebatados, quemados y crucificados dentro de mi alma…no tuve tiempo de reacción, solo mi cara se estremeció y el alma se me salió…






Te mire por primera vez hace algún tiempo y sé que nunca me miraste pero eso no me importaba porque yo podía ver el hilo rojo que nos unía de por vida, tú no pero yo si…eso de cierta forma me entristecía muchísimo, pero…¿Qué importa aquello?.  Cada día y fue pasando, me conforme con solo verte en esa calle inusual…era como un baile que duraba tres o hasta 4 segundos, una calle larga y no con mucha gente lo cual me permitía una mejor vista hacia tu persona. Este día de manera turbia corrí hasta la esquina para cruzar y lograr tener mi dosis de tu alma. He llegado,estoy ansiosa porque tengo el presentimiento de que hoy me veras, con una sonrisas miro hacia al frente, el chirrido me indicaba el comienzo del baile…allá…v..oy…
Fue ahí…cuando sentimos el hilo rojo…
...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Eclipse solar

Bebes

Inesperado,¿no?